Aquella casa al lado del cementerio


Los amantes de la lógica y el sentido común deben pasarlo muy mal con las películas de Lucio Fulci. Casi todas sus películas son auténticos festines visuales: escenas llenas de suspense, crímenes repulsivos con la cámara enfocando exactamente donde muchos otros no se atreven a mirar, estética lúgubre y sucia que lamentablemente no se ha vuelto a repetir… pero no pidáis que los guiones de sus películas tengan coherencia.

Aquella casa al lado del cementerio es, de lejos, la película de Fulci que he visto que está mejor contada y que parece llevar dentro una historia con una dirección y un propósito, aunque en algunos momentos se salga del camino.

Nuevamente nos encontramos en un ambiente anglosajón, a pesar de tratarse de una película italiana. Los protagonistas son una familia modélica formada por Norman, un padre científico, Lucy, una madre tía buenorra y Bob un pequeñuelo de unos seis años rubio  con ojos azules y aspecto bastante angelical. Juntos se mudan a vivir a una vieja y tenebrosa casa situada en Nueva Inglaterra.

Como el propio nombre de la película indica, la casa está al lado de un cementerio. La casa está rodeada de tumbas colocadas de manera desordenada y que están bastante descuidadas. Pero es que hay tumbas por todas partes, quizás la peli debería haberse titulado “Aquella casa dentro del cementerio”.

A pesar de que el pequeño Bob ha recibido avisos de una niña fantasma de que no se acerquen a la casa, y de que allí mismo un colega investigador de Norman descuartizó a su novia y luego se suicidó, la unidad familiar decide comenzar una nueva vida en compañía de una canguro sexy que les ayudará en la crianza del simpático Bob.

Como es lógico, los incidentes no tardan en comenzar, desde el descubrimiento de una tumba en el suelo de la cocina, el ataque de un murciélago gigante y los sonidos extraños que proceden del sótano terrorífico que hay bajo la casa.

Después de dar varias vueltas una y otra vez sobre el día a día de esta familia, llegamos al tremendo final de esta película, en la que descubrimos que la amenaza que hay en la casa es un científico zombificado que vive en el sótano y que tiene su guarida llena de cadáveres descuartizados, sin que se explique demasiado convincentemente el porqué.

El valiente niño protagonista baja a este sótano para enfrentarse con el malvado zombi en una larguísima escena que no dudo que dejara secuelas psicológicas en la tierna mente del infante, dado el nivel de cafrerío que nos ofrece Fulci en estos maravillosos minutos finales.

A destacar los planos finales cuando Norman clava un cuchillo al zombi maligno, que tiene el cuerpo lleno de grasa y gusanos.

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2 Respuestas a “Aquella casa al lado del cementerio

  1. No sé yo si lo de cara angelical le pega mucho a Bob…A mí me daba un yuyu…Recuerdo que estuve una semanica sin pegar ojo despues de verla. Hace Hace un par de años la revisé, y aunque tiene esas incoherencias que estan entra la risa y el WTF, conserva algo muy guachi que no sabría como definir…¿Atmosfera? Por cier; que muerto me he quedao con lo del científico zombificao, porque pensaba que era otro el argumento, pero totalmente. Jajaja…Se ve que no me enteré de na.

  2. Ésta me la contó una de mis hermanas siendo yo un tierno infante, que entonces no se podía entrar al cine a ver estas cosas siendo menor!

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