Platillos volantes

Curiosa producción española que narra un suceso real relacionado con la ufología que pasó en España en 1972. Eran otros tiempos, cuando el tema OVNI estaba muy de moda y casi todo el mundo creía en los visitantes de otros planetas. Esta brillante película de Óscar Aibar cuenta con respeto la dramática historia que vivieron dos trabajadores de una fábrica textil en Tarrassa.

Imaginad una época en la que no había Internet. ¿Cómo se entretenía la gente? De muy diversas maneras, pero había un modo de hacer más llevadero nuestro paso por este triste planeta que ya ha caído en desuso: la correspondencia epistolar entre gente que comparte una misma afición. Así es como arranca esta película, con dos personas bastante diferentes que se conocen por carta. Jose es un cuarentón aburrido y amargado que cree firmemente que ha sido elegido por los extraterrestres para transmitir un mensaje de paz a la humanidad. Y es a través de cartas como se hace amigo de Juan, un jovencísimo administrativo a punto de casarse que siente que no pertenece al mundo en el que vive.

En estas cartas comparten información sobre la fisonomía de los extraterrestres, planos del interior de las naves, y  también comienzan a tener encuentros para practicar la escritura automática o acudir a lugares de avistamiento OVNI con el fin de llegar hasta la verdad.

Los dos amigos estrechan su relación de tal manera que se convencen de que los extraterrestres están planeando la destrucción del planeta tierra a menos que las grandes potencias se reúnan para dialogar y limar asperezas.

Desgraciadamente para ellos, han elegido un delicado momento político y social en España para desarrollar estas actividades, y pronto llegarán a la conclusión de que sólo hay una vía de escape para huir de este mundo en el que se sienten unos extraños e iniciar una nueva vida llena de felicidad con sus hermanos del espacio.

No voy a contar el final por si hay algún despistado que no conozca este caso. No obstante quiero señalar la delicadeza y el optimismo con el que esta película refleja el trágico destino de estos dos hombres.

También hay que destacar el maravilloso trabajo de dirección artística. La recreación de 1972 es perfecta, realmente parece que estamos en aquel lejano año. Todo está cuidado hasta el más mínimo detalle, incluso hay un momento especialmente freak que no todo el mundo advertirá: la recreación de la famosa leyenda urbana que decía que se podía ganar dinero cómodamente en casa montando bolígrafos BIC.

Anuncios

2 Respuestas a “Platillos volantes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s