La Mosca II

Sensacional secuela ¡de las que ya no se hacen! de La Mosca, aquella peli de terror tan oscura y adulta que hizo David Cronemberg en 1986. Como aquí somos más de películas más ligeras tenemos que comentar esta maravillosa película que puso un broche de oro y brillantes al cine de terror ochentero.

¿Qué es lo que hace de La Mosca II una gran secuela? Pues que consigue ser una película totalmente independiente de la primera parte de la que procede a pesar de que su trama está íntimamente ligada a los acontecimientos que sucedieron en ésta. Así de fácil.

La peli arranca nueve meses después de los acontecimientos que acabaron con la vida del científico loco Seth Brundle. Su hijo Martin nace, y, al quedar huérfano por que su mami fallece durante el parto, pasa a vivir bajo custodia de las empresas Bartok, que habían estado financiado las máquinas teletransportadoras que Seth creó en La Mosca 1 y que tantos dolores de cabeza le dieron cuando decidió experimentar el cacharro en sus propias manos, sin darse cuenta de que una simpática mosca le acompañaba en la cabina de teletransporte y desde ese momento sus ADNs estarían unidos para siempre.

 

 

Martin es crece a velocidad que no es normal para un niño tan pequeño. Vive encerrado en los laboratorios de las Industrias Bartok, en permanente observación.  Una noche  se va a dar un garbeo por los laboratorios y descubre cómo su padre adoptivo, Bartok, está haciendo un experimento con un perro: lo mete en una cabina, le da a un botón, y, minutos después el pobre perro aparece en otra cabina convertido en un horrible monstruo desfigurado. Bartok ha sido capaz de replicarlas siguiendo los planos que encontraron en la oficina de Seth Brundle, pero no hay manera de que funcionen.

 

Cuando alcanza los cinco años de edad el mozo aparenta tener unos 18 ó 19, y pasa a integrar la plantilla de la empresa. El malvado Bartok tiene la esperanza de que Martin sepa, por ciencia infusa o algo así, cómo consiguió su padre que funcionasen las cabinas de teletransporte. Mientras Martin trabaja en esta misión, le da tiempo a ligarse a Beth, una buenorra que trabaja archivando papeles en la zona administrativa de Bartok.

Pero toda la felicidad que el joven Martin Brundle está viviendo se desvanecerá cuando la herencia genética de su padre se manifiesta y comience a transformarse en un horrible mosntruo-mosca muy feo (y más chulo que el de la primera parte)… Entonces es cuando el horror se desata…

La Mosca II es una película consciente de su condición de secuela. Por eso no se esfuerza en igualar a su predecesora y nos ofrece una historia mucho más juvenil y alegre, y que acaba bien.

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4 Respuestas a “La Mosca II

  1. Se te olvidó comentar que el perro que acaba desfigurado era el mejor amigo del prota y las traumatizantes escenas en las que le da de comer y al final sacrifica al pobre animal.

  2. Pingback: TOP 13: Películas ochenteras que son poco reivindicadas |·

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