La maldición de Frankenstein

 

Todo el mundo se lleva las manos a la cabeza en estos tiempos en los que aparentemente las nuevas ideas han desaparecido, sobre todo en el terror cinematográfico. A la gente no le parece bien que se hagan tantos remakes de los clásicos del miedo ochentero. No obstante las recaudaciones de estas nuevas versiones nos dicen lo contrario.

Lo que parece que nadie recuerda es que hace unos 50 años se vivió un fenómeno parecido del que hoy se habla desde el cariño, la admiración y el respeto: las películas de la Hammer, que revisaron uno por uno todos los mitos del terror de la Universal Pictures  dándoles un toque moderno y atrevido para adaptarse a los nuevos tiempos. Hoy os voy a hablar un poquito de La Maldición de Frankenstein, la película que inció esta tendencia y que a mi siempre me ha dado más miedo que otras películas supuestamente “intocables” de las que ya hablaré en otra ocasión.

 

Esta es otra adaptación de la novela de Mary Shelley que se pasa la fidelidad a la obra por el forro, y bien que hace porque a cambio nos da una historia muy cruda que da todo el protagonismo al malvado doctor Frankenstein, por encima del  monstruo.

El barón Victor Frankenstein queda  huérfano muy jovencito y hereda una inmensa fortuna que ya tiene pensado en qué va a gastar. Para llevar a buen puerto su idea, se deshace de su tia y de su primita, que vivían con él en la mansión familiar, a cambio de una pensión vitalicia y la promesa de que Victor se casará con Elisabeth, su prima, cuando ambos sean adultos.

Según salen por la puerta la tía y la prima, entra en la mansión Paul, un profesor particular que ha sido contratado por el mismo Victor, que quiere recibir su educación en su propia casa. Es muy divertido comprobar lo mal que envejece Victor en comparación con su profesor. Pasan los años y cuando Victor ronda la treintena tiene el aspecto de anciano que siempre parece haber tenido Peter Cushing, mientras que su profesor envejece únicamente mediante unas canas muy mal puestas en la barba.

El caso es que, años después de la colaboración de maestro y alumno, se embarcan en una delirante investigación científica en busca de la reanimación de los cuerpos que ya no tienen vida.

Llegados a este punto yo creo que los guionistas se dieron cuenta de que era un poco sospechoso que dos señores pasaran tanto tiempo juntos en esta mansión y sólo se dedicaran a investigaciones científicas, por lo tanto decidieron introducir el elemento femenino que normalice esta relación. Elizabeth, la prima de Victor, regresa a la casa para casarse con su prometido. Paul parece celoso, pero es porque queda prendado de la belleza de Elizabeth y cree que puede tratarla mejor y hacerle más caso porque él no está tan obsesionado con reanimar a los muertos.

Por su parte Victor tiene un lío con una de las criadas. La pobre ilusa se piensa que algún día podrá casarse con él y abandonar su vida de sirvienta. Pero para Victor sólo es un entretenimiento.

Ya ha comenzado a reunir las piezas que necesita para crear un ser humano: el cuerpo de un asesino bastante corpulento, las manos de un escultor virtuoso y el cerebro de un brillante científico al que el Barón Frankenstein ha asesinado arrojándolo al vacío después de haberle invitado a cenar.

Y así, ante la desaprobación del profesor Paul y la ignorancia de la chicas, Victor da vida a un ser con bastante feo interpretado por Christopher Lee que se rebela contra su creador y escapa en busca de libertad.

¿A CUÁNTA GENTE INOCENTE ASESINARÁ EL MONSTRUO? ¿CÓMO REACCIONARÁ VICTOR CUANDO LA CRIADA LE REVELE QUE ESPERA UN HIJO SUYO? Y LO QUE ES MÁS IMPORTANTE… ¿HABRÁ BODA? ¡TENDRÁS QUE VER LA PELÍCULA PARA SABERLO!

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10 Respuestas a “La maldición de Frankenstein

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  2. Recuerdo esta peli.

    A diferencia de otras versiones aquí el monstruo no inspira nada compasión al espectador y se le ve como lo que es, una abominación.

    • me imagino a los fans del frankenstein de la universal llorando y quejándose por ese motivo… justo como ha pasado con el remake de pesadilla en elm street!

  3. Aghhhhhh.Me lo has vuelto a hacer.
    ¡No la he visto!
    Pues que sepas que Freddy es mejor que el máscara pálida sosainas ese que te mola, y tiene mas seguidores.
    Y por cierto en la foto en blanco y negro el de la camisa de guateque de los 60 no mira al monstruo, que mira al cuello o la espalda del villano. No se sabe con qué intenciones.
    “Get out of his way…” Podían poner a la Minogue de fondo en el trailer.
    Y una pregunta ¿Qué tal estaba “Carne para Frankestein”? Que era 3D, creo recordar.
    Hasta otra.

    • me encanta que en esta peli la gente esté peinada y maquillada al estilo de los early sixties!!

      la de frankenstein de warhol la tengo a la espera!

  4. Ay Julian tocayo! Has dado con una de mis debilidades de mi infancia, supongo que en gran parte por el morbo de lo prohibido (mis padres no me dejaban ver ninguna de las películas de la Hammer que entonces TVE -monopolio absoluto- emitían en prime-time). Me encantan los Hammer Horrors, sobretodo los de la primera época y especialmente los dedicados a los monstruos clásicos (las franquicias de Dracula y Frankenstein o las de la Momia, el Hombre Lobo o el Fantasma de la Opera) aunque como olvidar obras maestras como “Dr.Jekyll y su Hermana Hyde” o “La Gorgona”… Espero que esta solo sea la primera entrada de muchas dedicadas a esta productora británica que promete provocarnos nuevos escalofríos en su nueva encarnación con una versión nueva de “Dejame Entrar”… ¡¡¡Por lo visto es como el viejo vampiro, no le cortaron la cabeza y siempre resucita!!!

      • Ahora me vas a hacer revelar la edad publicamente (ni siquiera Julian Assange y sus wikileaks han podido averiguar semejante secreto clasificado) pero te estaría hablando de mediados de los 70, entre 1972 y 1975 aproximadamente (cuando Marvel se volvía loca sacando comics de terror).
        Hasta recuerdo recortar las sinopsis del TP y pegarlas en una libreta para al menos tener ese “recuerdo” de las películas “prohibidas”. De todas formas, alguna logre ver (y sufrir en forma de pesadillas) con la complicidad de mamá, que se venía a verlas a la tele pequeña de mi habitación jejejeje.

  5. Admito que de pequeño le tenía manía a las pelis de la Hammer que emitían en Alucine, ya que yo prefería películas “más buenas” como Psicosis IV, el Muñeco Diabólico 2 y similares. Recuerdo que incluso le escribí al suplemento El Semanal TV pidiendo que la 2 dejase de ponerlos X-D
    Pero ya de mayor comencé a comprender la grnadeza de estas pelis, y su delirio, claro.

    Saluditos!

  6. Yo todo el cine clásico lo succioné de TVE, Juli! Ponían películas MARAVILLOSAS a horas decentes. Y de todos los géneros! Ya luego se cubrieron huecos con la filmo, pero ya en plan mariculta.

    Y así vi yo varias películas Hammer que eran una gozada. A mi me ponían hasta las de la época decadance. Un miniciclo en tu pesar médico?

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