Wonder Woman de Gene Colan
Podemos afirmar que en España estamos viviendo una edad dorada en lo que respecta a la reedición de clásicos Marvel y DC. Poquito a poco vamos viendo en las estanterías de nuestras tiendas de tebeos como aparecen auténticos tochazos que compilan las etapas imprescindibles de los superhéroes clásicos.
Este tomo del que os quiero hablar es un poco extraño. Se llama Superman y Wonder Woman en homenaje a Gene Colan. Es ni más ni menos que un libro de más de cuatrocientas páginas en las que el magistral dibujante Gene Colan, recordado por la mayoría por su aportación al Drácula de la Marvel, dibuja las aventuras de los dos personajes. Bueno, no exactamente.
No cabe duda que los editores de Planeta de Agostini han metido con calzador una miniserie llamada “La zona fantasma”, ligeramente protagonizada por Superman, para poder poner el nombre de El hombre de acero en la portada y así no espantar a los lectores misóginos. Esta aventurilla de la zona fantasma es entretenida y sirve para que nos adentremos en este lugar que sirvio de prisión para los delincuentes del planeta Krypton.
Pero el verdadero meollo del tomo es la publicación de 16 números de la colección de Wonder Woman, a principios de los ochenta cuando todavía existían las Tierras Infinitas (me dicen que las tierras infinitas existen de nuevo, pero bueno, yo me refiero a las tierras infinitas pre-Crisis en las ídem de 1985).
El caso es que, además de disfrutar del singular trazo de Gene Colan, un dibujante realmente versátil y que se adapta a cualquier género, podemos vivir las psicotrónicas aventuras de la Amazona, que en su identidad humana de Diana Prince trabaja como militar en el Pentágono y cuando la situación lo requiere se viste con uno de los trajes de superheroína más atevidos de la historia y se lanza a lomos de su avión robot invisible a luchar contra todo tipo de amenaza, como dioses mitológicos resucitados, un científico loco que ha creado un videojuego que te chupa la mente, un minotauro y hasta una versión de sí misma en plan esqueleto. ¡Una locura! Da tiempo hasta a meter una aventura de tres números en las que salen todas las superheroínas femeninas de DC en aquella época.
Todo esto aderezado por un triángulo amoroso que se ha montado ella misma con sus dos identidades y Steve, un atractivo piloto militar que no sabe si quedarse con Wonder Woman o con Diana, ya que desconoce que las dos son la misma. Y por si fuera poco también tiene tiempo de vez en cuando de visitar su tierra natal, Isla Paraíso, un mágico lugar donde sólo pueden vivir mujeres.
Un tebeo inicial para iniciarse en este personaje y que a mi me ha abierto el apetito para bucear en el resto de clásicos de DC Comics.

¿Lectores misógenos?¿No será simplemente que Wonder Woman vende mucho menos que Superman?
¿dónde quedó el sentido del humor?:P Creo que a veces hilo muy fino y os tomáis al pie de la letra mis bromas…
La verdad es que prefiero a la Wonder Woman post Crisis.