Gossip Girl es mucho mejor que 90210
90210 ha sido uno de los estrenos de ficción que más audiencia ha tenido en USA en los últimos años. Gossip Girl no tiene demasiados espectadores pero aguanta el tipo. Ambas series pueden verse en USA a través de CW, en España por las redes P2P. Una de ellas es un pestiño, y la otra es la mejor serie de televisión para adolescentes de todos los tiempos. 
Todos contra todos
Gossip Girl retrata las vidas de unos dieciseisañeros supermillonarios que se mueven por New York con más soltura y más contactos que las cuatro pánfilas esas cuarentonas de la otra serie que sólo pensaban en cazar a un marido. Serena y Blair son las dos chicas alrededor de las cuales giran el resto de los personajes: novios, ex-novios, criadas, madres, padrastros… y una misteriosa bloguera llamada Gossip Girl se entera de todos los cotilleos relativos a estas mozas y su corte.
En esta serie nada parece real y no lo pretende. Las chicas van a clase más arregladas que si tuvieran que ir a una alfombra roja. Chuck, hermanastro de Serena y medio novio de Blair tiene poder hasta para contratar diez prostitutas francesas; el personaje gay de turno tiene…¡15 años!… Y podría seguir destripando más detalles, pero lo mejor es que lo comprobéis vosotros mismos.
Ya no están para muchos trotes
90210 es un triste quiero y no puedo. El público objetivo de esta serie no recuerda la original, y los treintañeros que esperaban con ansiedad este spin-off se hubieran conformado con un telefilme de dos horas en el que tuviera lugar la catfight definitiva entre Brenda y Kelly.
Aunque en las promociones de 90210 se aseguraba que iba a ser bastante escandalosa, el espíritu moralista de la serie de hace 18 años ha prevalecido. La familia protagonista, un equivalente a los míticos Walsh, son bastante odiosos y hacen cosas como ponerse a trabajar en el bar de Nat para pagar un desperfecto provocado en un accidente de coche u organizar veladas familiares en la bolera, donde acaban convocando a toda la cuchipandi.
Al final lo que a todos nos importa es el affaire Kelly-Brenda, yo os lo resumo hasta donde llegué: Kelly tiene un hijo de Dylan, el cual está trabajando de cooperante en el tercer mundo. Brenda vuelve a Beverly Hills a trabajar como profesora de teatro en el mismo instituto de siempre y donde casualmente Kelly ejerce de consejera estudiantil. La historia se repite y allí se disputan los favores de un profesor diez años menor que ellas. Ya no necesitáis saber nada más.
En Gossip Girl casi todas son malas, y las que no, tontas
En 90210 las que no son tontas son viejas
La persona más inmunda del mundo



pues brenda aún, pero kelly está estropeadísima! (no parece ella)
AMO a Chuck Bass!!! Gossip Girl supera a 90210 con creces, ahí estamos de acuerdo, aunque yo…sigo viendo fielmente 90210, es my guilty pleasure!
Chuck Bass me pone palote….
y Serena es desde ya la más cabrona cuando quiere.
Pero Blair sólo hay a pesar de ser una pánfila.
X.o.X.o…
A ver si veo Gossip, la verdad es que vi 90210 por curiosidad, pero tampoco me parece gran cosa, de hecho, ni siquiera la original me gustaba mucho, yo era de Melrose.
Yo no he visto 90210 (qué patetico tener que volver a la misma serie en la que empezaste ¿no? menudos carrerones para las protas) pero sí que sigo Gossip Girl, serie a le que me enganché a los 10 minutos de empezar a verla (puede que menos). Efectivamente, los personajes son todos unos cabrones. Y lo mejor es que a veces de hacer una de las suyas uno se queda pensando ¿esta tía acaba de hacer la hijaputez más grande del mundo o ha hecho esto porque es muy buena?. Lo mejor es ver a estos ricachones meter la pata hasta la ingle, porque una cosa muy bien conseguida en los personajes es que aunque creen sabérselas todas, son unos criejos y eso les pasa factura una y otra vez. Otra cosa que engancha es que vas pasando del amor al odio por todos los protagonistas, la banda sonora es de lo más actual, los modelitos, el glamour… Lo dicho, G.G. forever. Por cierto, seguro que las bloggeras son Blair y Serena, que necesitan estar siempre en el candelabro, aunque sea a costa de enseñar el culo. me encanta!!!!!!
además de que la portada del New York es super divina con ese dress code: white, es que tiene más razón que un santo. Gossip Girl es the best show ever para pasar el rato a lo grande. GG es como la casa de gran hermano: todo se magnifica. Las putas son reputas, los buenos son superempalagosos y los pobres buscan a un rico al que arrimar la cebolleta (aquí el más tonto, hace relojes, que se lo digan a la del pelo refrito que se parece a una ex-miss españa).
Además, Gossip Girl, tiene un poder especial que ninguna otra serie tiene: cuando la ves fumándote un porro, se pasa volando y no al revés. Eso sí, los pijos hablan tan rapido que seguir los subtitulos es imposible. Pero te lo inventas y te lo pasas mejor.
Viva Gossip Girl y las mentes que la parieron.
He dicho